Síndromes con nombres de personajes literarios

Síndrome de Rapunzel

Síndrome de Rapunzel
Llamado así en honor a la protagonista de pelo largo de uno de los cuentos de los Hermanos Grimm, hace referencia a un raro trastorno intestinal, del que solo se conocen 25 casos , y que consiste en la formación de una cola de pelo extendida desde estómago hacia el intestino. ocurre en pacientes con un trastorno de la personalidad, y suele causar tricofagia (ingesta compulsiva de cabello). 

Síndrome Hucckleberry Finn


Síndrome Hucckleberry FinnBautizado como el personaje de la obra de Mark Twain "Las Aventuras de Hucckleberry Finn", este síndrome psicológico se caracteriza por la tendencia a eludir responsabilidades como niño, y a cambiar con frecuencia de trabajo al llegar a la vida adulta. Los expertos aseguran que es un mecanismo de defensa ligado al rechazo, baja autoestima y síntomas de depresión en un sujeto inteligente. 


Síndrome de Otelo


También conocido como delirio celotípico o celos patológicos, se trata de un trastorno delirante caracterizado por una preocupación excesiva e irracional sobre la infidelidad de la pareja. El paciente, normalmente un hombre, está absolutamente convencido de que su pareja le es infiel sin que exista motivo real que lo justifique. Se trata de una auténtica encarnación de la actitud y pensamientos de Otelo hacia Desdémona en la célebre obra de William Shakespeare.

Síndrome de Pollyanna


Síndrome de Pollyanna Denominado así en referencia a la protagonista de una novela juvenil escrita por la norteamericana Eleanor H. Porter y publicada en el año 1913, hace referencia a la excesiva idealización de las situaciones y experiencias, así como al exceso de amabilidad y a la tendencia a ver solo el lado bueno de las cosas. En otras palabras, se podría describir como un optimismo enfermizo y no ligado a los acontecimientos de la realidad.

Síndrome de Alicia en el País de las Maravillas


Los pacientes que sufren este trastorno perciben alteraciones en la forma, tamaño y situación espacial de los objetos, así como distorsión de la imagen corporal -que les hacen sentirse más grandes o más pequeños- y del transcurso del tiempo. También se han asociado otras ilusiones visuales como palinopsia (imágenes múltiples), acromatopsia (no percepción del color) y prosopagnosia (incapacidad de reconocer caras). Los científicos sospechan que el escritor Charles Lutwidge Dodgson, conocido bajo el pseudónimo de Lewis Carroll y afectado por migrañas, pudo sufrir este trastorno, de forma que las raras experiencias de la joven Alicia que protagonizaba sus historias fueran bien conocidas por su creador. 

Síndrome de Madame Bovary 


También conocido como bovarismo, se define como un estado de insatisfacción crónica de una persona, en planos afectivos y sociales, producido por el contraste entre sus ilusiones -marcadas por cierta imaginación y romanticismo- y la realidad, que suele frustrar las ambiciones vanas y desmesuradas. El término fue utilizado por primera vez por el filósofo francés Jules de Gaultier y alude a la novela Madame Bovary de Gustave Flaubert, en concreto a la figura de su protagonista, Emma Bovary.

Por qué no pronunciamos la Z y la C como en España

En Latinoamérica la Z y la C se pronuncian igual que la S, diferente a lo que pasa en la mayor parte de España. ¿Desde cuándo es así? ¿Y por qué? 

Estas preguntas ha mantenido ocupados a especialistas e hispanohablantes en general. Sobre la pronunciación de la Z en España se ha llegado a crear leyendas, como el ceceo que padecía algún rey o príncipe al hablar. Pero los expertos las descartan.

La explicación más aceptada es que la pronunciación diferenciada de la Z y la C no se perdió en algún sitio misterioso rumbo a América, sino que nunca embarcó.

"Todo tiene que ver con el momento en que se produjo la colonización del Nuevo Mundo, el descubrimiento de América", señala Sánchez Méndez, catedrático en la universidad de Neuchâtel, Suiza.

Por aquel entonces ya había dos modos de hablar el castellano: uno hacia el norte de Castilla, que se impuso en Madrid, y otro en Sevilla, en el sur de España donde la Z y la C se pronunciaban de modo similar a la S.

Una mayoría relativa de los primeros colonizadores españoles que llegaron a América provenía de Sevilla y otras partes de Andalucía: 37% entre 1493 y 1539, según estudios del historiador estadounidense Peter Boyd-Bowman.

"En toda América triunfó la manera sevillana de hablar español. Mientras que en la ortografía es la manera de Madrid, que es donde estaba la Corte, el rey, los nobles, y por tanto tenía mucho prestigio", concluye Sánchez Méndez.

"En Andalucía concretamente la pronunciación de la zeta la consideran de menos prestigio social, porque esa pronunciación se la atribuyen a los moriscos y entonces parece que se asocia a una clase social baja", sostiene Arturo Andújar Cobo, miembro del grupo de investigación sociolingüística andaluza de la Universidad de Sevilla.

También pudo haber una razón de practicidad en el Nuevo Mundo: unificar fonemas simplificaba las cosas a los colonos que implantaban el español y a los indígenas que lo aprendían.

"Es más cómodo, más sonoro, más agradable la pronunciación del seseo que la del ceceo", sostiene Andújar Cobo.

Hay Festival Querétaro, un encuentro de escritores y pensadores que se realiza en México anualmente.

¿Por qué pasan cosas más interesantes fuera de escuela?

¿Por qué pasan cosas más interesantes fuera de escuela, que dentro de ella? Es el disparador que utiliza Gustavo de Elorza para abordar la actualidad de la educación. 

Elorza se desempeña como director del nivel secundario en el Colegio Modelo Isaac Newton, asimismo es asesor en diferentes instituciones de la ciudad de Mar del Plata, en el área de educación virtual.

Es especialista en Educación y Nuevas Tecnologías de la Dirección Provincial de Educación Secundaria.



Sobre las malas palabras

Una charla del gran escritor, dibujante y humorista rosarino Fontanarrosa en el III Congreso Internacional de la Lengua Española, llevado a cabo en noviembre de 2004 en Rosario, provincia de Santa Fe.


Por qué usamos el 'vos', la historia


Yo, tú y ¿vos?

uso del vos
El uso del pronombre 'vos' está comúnmente relacionado a los argentinos y uruguayos. Pero el 'voseo' va más allá de los límites del Río de la Plata, que separa a Uruguay de Argentina.

El idioma español comenzó a expandirse por todo el continente americano, excepto Estados Unidos y Brasil, hace más de 500 años.

En ese entonces se usaba el 'tú', 'vos', y 'vuestra merced'. Tanto el 'tú' como el vuestra merced se utilizaban en situaciones de cercanía o de confianza. En cambio, el 'vos' era para referirse a una persona de más autoridad.

Cuando llega el español a América  las situaciones comunicativas que ameritaban el uso de 'tú' o de 'vuestra merced' eran muy pocas. Por lo tanto lo que se usaba en ese momento era el 'vos'.

¿De dónde viene la palabra 'vos'?


Comenzó a usarse a partir del siglo IV y está relacionado al trato con el emperador. Su utilización tendría dos causas.

Por un lado, para referirse de forma inclusiva a los dos emperadores que surgieron con la división del imperio romano. Por otro lado surgió como una respuesta al 'nos', término utilizado por el propio emperador para referirse a sí mismo como representante del poder.

El 'vos', una antigüedad (en España)


En el siglo XVI el 'vos', con el fin de referirse a una persona de más autoridad, se dejó de usar en España. Pese al desuso, en muchas regiones de América Latina el 'voseo' siguió vigente.

Esto se debe a que los inmigrantes españoles querían conservar el estatus de interlocutor de alcurnia.

¿Y dónde se usa el 'vos' en América Latina?



uso del vos en américa latina



-          Hay Festival Querétaro, un encuentro de escritores que se realiza en México.

Especial: Audiolibros

audiolibros argentinos latinoamericanos

La colección «Lecturas Grabadas» de educ.ar esta disponible en formato pdf y en archivos de audio. Está compuesta por cuentos de reconocidos escritores argentinos y latinoamericanos. 

El material se ha seleccionado en función de lograr un acercamiento gozoso a la obra literaria que, por su estética, musicalidad, temática y proyección cultural ayuda a recuperar el valor decisivo, poderoso y necesario de la palabra en el aula.

Palabras con peso, que signifiquen, que cuestionen, que emocionen, que permitan escuchar, leer, sentir, dialogar y, por sobre todo, pensar.

Al mismo tiempo la colección acerca un cuadernillo para docentes que presenta la propuesta de abordaje del material. Cada cuento tiene su reseña y su tiempo de duración. 

¿Por qué me duermo cuando leo?

Sillón cómodo, ningún ruido y un buen libro. El plan perfecto…hasta que te dormiste. ¿Por qué sucede esto?

el sueño y la lecturaSegún los especialistas, el momento del día que una persona elige para leer es fundamental.

"Si se pone a leer a la hora de la siesta o después de las 11 de la noche, lo más probable es que tienda a dormirse", valora Mirta Ana Averbuch, médica neuróloga y jefa de la unidad de Medicina del Sueño del Instituto de Neurociencia del Hospital Favaloro, Argentina.

En esos dos momentos del día la curva de vigilia desciende.

Otra razón puede ser dormir poco. La principal consecuencia es la somnolencia o el "síndrome de sueño insuficiente", aclaró Alex Ferré, neurofisiólogo clínico, especialista en estudios del sueño del Hospital Quirón de Barcelona.

Factores que favorecen la lectura


1. Posición


¿Dónde lees y cómo? Esa es la pregunta que debes hacerte. Si estás recostado en la cama, no es extraño que te duermas, porque la lectura te relaja.

La posición ideal es estar sentado en una silla cómoda frente a la mesa y teniendo el libro ligeramente inclinado, con un ángulo de 45 grados. También puede ser un sillón cómodo, donde puedas estar sentado de forma recta. 

2. Iluminación


La luz tenue ayudan al sueño.

La luz que se utiliza para la lectura debe ser clara y equilibrada. Clara para dejarte ver las letras sin esfuerzo. Equilibrada porque la intensidad debe ser la misma en toda la habitación. 

Si leemos con un foco sobre el libro, en el momento de levantar la vista, la pupila se agranda y el ojo trabaja más y se cansa más.

3. Descansos


Aplicar la Técnica Pomodoro: leer durante 25 minutos y descansar 5 minutos. En los períodos de descanso, se sugiere caminar, tomar un vaso de agua y hacer algo totalmente distinto a la lectura. Esta técnica se pueda adaptar, cada uno tiene que encontrar su ritmo.
La Técnica Pomodor fue creada por el italiano Francesco Cirillo a fines de la década del 80 y el nombre deriva de un reloj de cocina en forma de tomate.

4. Sonido


Hay gente que se pone música muy tranquila para leer y eso ayuda a conciliar el sueño.

Si una persona desea leer con música, esta debe ser instrumental  y no demasiado tranquila. El estilo jazz sería un intermedio.

5. Motivación


Las preguntas y el diálogo interno durante la lectura son importantes. 

Antes de leer un libro, pregúntate: ¿para qué voy a leer este libro?; ¿qué es lo que quiero aprender? Hay que ponerse objetivos con preguntas concretas para agilizar y agudizar la lectura.

Martín Fierro según Fontanarrosa

La película es una recreación del poema gauchesco Martín Fierro y su secuela La vuelta de Martín Fierro, escrito por José Hernández en 1872 y 1879, respectivamente. 

Cuenta la historia de un gaucho llevado forzosamente a integrar las milicias para luchar contra los indios. Cuando vuelve se encuentra sin su familia y sin su rancho.